COVID-19

Nuestra visión

Creemos que cuando nuestro país se une no hay nada que no podamos lograr, incluida la lucha contra la amenaza del coronavirus. Podemos y debemos asegurarnos de que los trabajadores esenciales tengan la protección, el salario y la licencia que necesitan y que todos podamos mantener a nuestras familias y tener atención médica durante esta crisis y luego de la misma, sin importar quiénes somos o el color de nuestra piel. Es por eso que exigimos que nuestros líderes electos se comprometan a:

  • Proteger la salud y seguridad de todos los trabajadores, sin importar su raza, estatus migratorio o estatus laboral;
  • Garantizar seguridad laboral, salarial y económica para todos los trabajadores;
  • Invertir en los servicios públicos, no en las grandes corporaciones;
  • Invertir en una economía y democracia que funcione para todos.

Lo que está en juego

En cambio, estamos viviendo uno de los momentos más inciertos en más de un siglo. El coronavirus ha tocado todas nuestras vidas. Más de 6 millones de estadounidenses se han infectado y más de 190,000 han perdido la vida innecesariamente. Millones han perdido sus trabajos, las escuelas han cerrado y todos estamos preocupados por el futuro.

El presidente Trump negó la gravedad de la pandemia, incluso cuando los estadounidenses se enfermaron, y puso en riesgo a millones de personas cuando debería haber estado preparando una respuesta. Para empeorar las cosas, el presidente Trump siempre ha tomado medidas y ha impulsado políticas que muestran que está preparado para manipular todas las reglas posibles a favor de las grandes corporaciones y los ricos a expensas de los trabajadores, incluso en medio de una crisis. El presidente Trump y su administración:

  • No han suministrado a los trabajadores de primera línea el equipo de protección que necesitamos. Como resultado, los proveedores de cuidado de salud y otras personas que trabajamos en primera línea todavía no tenemos las mascarillas, viseras, batas y gafas que necesitamos para protegernos a nosotros mismos y a nuestras familias.
  • No comenzaron a desarrollar pruebas, incluso cuando el coronavirus devastó a otros países, y aún no han logrado desarrollar la capacidad de pruebas adecuada. Debido a la inacción del presidente Trump, nuestro país aún no tiene la capacidad para administrar las pruebas generalizadas que son críticas para facilitar el camino para que los estadounidenses vayan a la escuela y trabajen de la manera más segura posible.
  • Han socavado los esfuerzos de los gobernadores para protegernos, alentando las protestas por las órdenes de quedarse en casa recomendadas por su propia administración, y también han socavado las ordenanzas de utilizar mascarillas y las mejores prácticas, al politizar el uso de las mismas.
  • Incluso han promovido tratamientos no probados con efectos secundarios graves, llegando tan lejos como a sugerir que las personas consuman productos químicos peligrosos.
  • Afirmaron que el virus está bajo control, que su administración ha "hecho un gran trabajo" y que el número de muertos “es lo que es”, incluso cuando más de 1,000 estadounidenses morían de coronavirus a diario, y en el mismo mes que nuestro país sobrepasó la marca de 5 millones en casos diagnosticados.
  • Mientras los estadounidenses morían y la economía se derrumbaba, “la riqueza de los multimillonarios estadounidenses en realidad aumentó en casi un 10% en solo tres semanas a medida que la crisis del COVID-19 se afianzaba”.
  • Han permitido que empresas con vínculos con el presidente Trump, incluidas muchas con ejecutivos que han donado a su campaña, reciban millones de dólares en ayuda por el coronavirus para pequeños negocios respaldada por la administración.

Mirando hacia el futuro

Los momentos de emergencia nacional requieren que todos vayamos más allá del enfoque tradicional. Necesitamos un liderazgo fuerte y un gobierno que funcione, informado por la ciencia y los datos para proteger a todos los trabajadores, garantizar que nuestros hospitales tengan los suministros que necesitan y facilitar el camino para que los estadounidenses regresen a la escuela y trabajen de la manera más segura posible.

Joe Biden tiene un plan para combatir el coronavirus y garantizar que los miembros de SEIU y otros trabajadores esenciales estén protegidos. Su plan aseguraría que tengamos el equipo que necesitamos para protegernos a nosotros mismos y a los demás, licencia de emergencia con paga, el pago de una bonificación para los trabajadores en mayor riesgo y recursos para mantener a nuestras familias. El plan de Biden prioriza las pruebas, el tratamiento y la vacunación gratuitos y los estándares nacionales para reabrir de manera segura. Como presidente, se ha comprometido a:

  • Lidiar con el COVID-19 al hacer que las pruebas sean gratuitas para los consumidores y estén ampliamente disponibles, estableciendo un mínimo de diez sitios de pruebas móviles en cada estado.
  • Hacer que el tratamiento del COVID-19 sea asequible para los pacientes. El plan también aumentaría drásticamente el uso de la telemedicina, incluso en las salas de emergencia y las unidades de cuidados intensivos.
  • Crear incentivos para que los proveedores aumenten la producción de mascarillas, guantes, lejía blanqueador y desinfectante de manos, y crearía un plan para traer de regreso la producción de suministros médicos a los EE. UU. en preparación para el futuro.
  • Eliminar las restricciones de los inmigrantes sobre los pagos de las pruebas y el tratamiento del COVID-19 que obstaculizan los esfuerzos para erradicar el virus.
  • Trabajar en estrecha colaboración con los sindicatos para garantizar que se implementen medidas de protección integrales para proteger a los trabajadores de primera línea. Se aseguraría de que los trabajadores de la salud recibieran el equipo de protección personal adecuado y la capacitación sobre cómo usar el equipo. Biden protegería la salud de los trabajadores de cuidado de salud de primera línea al administrar las pruebas de COVID-19 en sitios móviles o en un vehículo siempre que sea posible.
  • Hacer que la licencia de emergencia con paga esté disponible para los trabajadores afectados negativamente por el COVID-19 y ampliar los beneficios de desempleo para garantizar que las trabajadoras domésticas, los trabajadores de las plataformas (“gigs”) y los contratistas independientes que experimenten una reducción en las horas de trabajo califiquen.
  • Crear un fondo de emergencia estatal y local para permitir que los alcaldes y gobernadores implementen asistencia para el alquiler, alivio temporal sin intereses en los pagos de préstamos estudiantiles o alivio en los pagos de hipotecas.

Lo que está en juego

Seleccione cada uno de los temas a continuación para saber por qué esta elección es la más importante de nuestras vidas.